Qué son el gasóleo A y el A+
Los dos son diésel para turismos, pero con diferencias:
- Gasóleo A: el diésel estándar. Cumple la norma europea EN 590.
- Gasóleo A+ (también llamado premium, eficiente, diésel e+, etc.): la misma base que el A, con un paquete de aditivos reforzado.
No confundir con el gasóleo B (calefacción, agrícola) ni con el C (calefacción doméstica): esos no pueden usarse en coches de calle.
Qué aditivos lleva el A+
Cada marca tiene su fórmula, pero suelen incluir:
- Detergentes que limpian inyectores y cámara de combustión.
- Anticorrosivos para el sistema de combustible.
- Mejoradores de cetano para arranque en frío y combustión más suave.
- Antiespumantes para llenar más rápido el depósito.
¿Notarás la diferencia?
Depende del coche y de cómo lo uses:
- Coches modernos (<10 años) bien mantenidos: la diferencia es mínima. A+ solo aporta marketing.
- Coches con muchos kilómetros o mantenimiento irregular: un depósito puntual de A+ puede ayudar a limpiar inyectores. Un tratamiento de aditivo de la marca que prefieras hace lo mismo por menos dinero.
- Vehículos pesados o uso intensivo: marcas como camiones, furgonetas de reparto, flotas — algunos propietarios notan mejora de consumo y elasticidad.
¿Compensa económicamente?
En España el A+ cuesta entre 6 y 12 céntimos más por litro. En un depósito de 60 litros, son 4-7 € extra por repostaje. Suponiendo 1.500 km al mes y consumo de 6 L/100, son unos 25-40 € más al mes.
Para compensar ese gasto, el A+ tendría que reducir tu consumo en más del 4-5 %. Estudios independientes han medido entre 0 y 2 %. Números en la mano, casi nunca compensa.
Conclusión práctica
Para la mayoría de conductores: gasóleo A normal. Si quieres "mimar" el motor, un aditivo limpiador cada 10.000-15.000 km es más barato y efectivo que pagar A+ todo el año.
Si tu coche pasa frío extremo (Pirineos, Picos) en invierno, el A+ tiene mejores propiedades antihielo (punto de obturación del filtro en frío, POFF). En ese caso sí puede tener sentido.